En espera de la finalización de los arreglos del Laboratorio de Genética para dar inicio a un nuevo proyecto Fondecyt se encuentra el académico e investigador de la Universidad de Los Lagos Dr. Gonzalo Gajardo.
"Una vez concluidos los trabajos actuales, este laboratorio nos colocará en otra dimensión en algunos temas en los que hemos trabajado, como es el caso de la genética evolutiva usando la artemia como organismo modelo", precisa.
"Además de las aplicaciones prácticas que tiene en acuicultura, la artemia es un modelo de estudio en laboratorio, y en este proyecto en particular pretendemos estudiar cuál es la genética que subyace a los eventos de especiación en este organismo", da a conocer Gonzalo Gajardo, en relación al proyecto "El crustáceo Artemia como modelo para el estudio experimental de la especiación en la interfase genético-ecológica", que trabaja el Laboratorio de Genética & Acuicultura de la ULA en colaboración con la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, especialmente con el genetista cuantitativo Dr. Víctor Martínez.
Resalta el investigador de la ULA que "lo importante es que hemos desarrollado ya por largo tiempo una línea de trabajo en este tema, llegando a ser prácticamente los únicos en el país, y queremos a contribuir al estudio de cómo se forman las especies y, por lo tanto, cómo se genera la biodiversidad". A la vez, anuncia que se realizarán diferentes experimentos de genética, utilizando las técnicas más modernas que hay disponibles en este momento, como parte del proyecto donde también participa el académico Nelson Colihueque.
ARTEMIA
"La gracia de este organismo es que vive en ambientes totalmente inusuales y estresantes, donde se supone que las tasas de evolución son mayores que en cualquier otro organismo, por lo tanto tenemos la posibilidad de descubrir otro tipo de fenómenos que a lo mejor podrían extrapolarse a lo que ocurra con otros organismos", identifica Gajardo.
La artemia habita en el norte en los salares, los cuales a su vez están de moda por los proyectos mineros. "Eso nos hace pensar que los estudios que hagamos tendrán relevancia derivada a esos tópicos zonales también, ya que en esas lagunas hipersalinas tenemos un organismo que puede monitorear qué está ocurriendo en esos ambientes, y eso es algo que dará qué hablar", adelanta el académico.
Pero, más allá de lo contingente, los estudios de este organismo por parte del Dr. Gajardo y su equipo nacen en 1991, en una línea generada mediante un proyecto con la comunidad europea, con investigadores de Bélgica y Gran Bretaña. Con financiamiento constante hasta el año pasado, para el 2005 se desarrolló un proyecto biotecnológico consistente en una acción concertada tendiente a conocer la biodiversidad de artemia a nivel mundial, con lo cual se atrajo la participación de 15 laboratorios de todo el planeta en el estudio de este crustáceo, en iniciativa dirigida por el Artemia Reference Center en Bélgica. "Nosotros acá hemos estado por muchos años vinculados a estos temas, específicamente enfocados a explicar cómo se genera la variabilidad de artemias y de otros organismos", indica.
PICHILEMU
Es en esta relación con los laboratorios europeos que surgió la posibilidad de enviar estudiantes a formarse como especialistas en el extranjero. Fue el caso de Mayda Hauva, quien logró en Master en Acuicultura en Bélgica, y Patricia Beristain -actualmente en el Laboratorio de Genética & Acuicultura de la ULA-, además de Julio Crespo, que participó de un intercambio, haciendo un estudio de caracterización de cepas chilenas usando algunas técnicas moleculares en Grecia.
"Y, producto de estas actividades, actualmente tenemos un proyecto de aplicación en la localidad de Pichilemu, que es el único lugar del país donde hay producción de sal por evaporación y las piletas donde se concentra el agua de mar para que precipite la sal son un buen medio de cultivo para las artemias. Por lo tanto, hemos desarrollado allí un nuevo proyecto para ayudar a tener una actividad productiva adicional al quehacer tradicional de los salineros", cuenta Gajardo.
Explica, seguidamente, que "del proyecto en Pichilemu, la idea es conseguir la producción de biomasa de artemia y quistes de artemia, que son comercializables por tratarse de una dieta de mucha importancia para las larvas de los peces que se cultivan en Europa, preferentemente [como la merluza, el lenguado o otras especies marinas]". La iniciativa es liderada en la Sexta Región por Mauricio Martínez, con recursos del Fondo de Innovación Agraria [FIA].
ALTERNATIVAS
"Tiempo atrás me contactaron de Soquimich. Ellos estaban interesados en hacer un fertilizante cuyo principal componente base sería la biomasa de artemia. Nunca se concretó, pero existen muchas alternativas, como aquella, para desarrollar industrias, considerando que se trata de un organismo rico en proteínas y ácidos grasos que son de interés para la salud humana", menciona el Dr. Gonzalo Gajardo, contemplando al respecto el caso de Vietnam, donde hay proyectos similares a los de Pichilemu, se emplea la biomasa de artemia para producir una carne equivalente a la de soya.
"Aplicaciones tiene, lo que pasa es que no hemos sido capaces de vender ideas de explotación. Lo que sí tiene aplicación en nuestra zona, es lo que hacemos en este laboratorio en términos de genética aplicada a la acuicultura, a las pesquerías y a la conservación. Tenemos disponibles en el laboratorio una serie de marcadores genéticos que serán importantes para trazabilidad, para certificación de origen de productos acuícolas, y eso es algo que tendrá un fuerte impacto", anuncia.
En su calidad de presidente de la Sociedad de Genética de Chile, Gonzalo Gajardo tiene el propósito de "fortalecer la relación con los empresarios regionales y que quienes ofrecen servicios que tienen como base la genética. Nos interesa que las actividades productivas de la zona de alguna manera estén representadas en nuestra agrupación". El próximo viernes 24 de marzo asume oficialmente su nuevo rol a nivel nacional el investigador de la Universidad de Los Lagos.
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