En toda industria estacional, cada cierre de ciclo es una nueva oportunidad para revisar lo hecho e identificar los puntos relevantes que permitan corregir rumbos y metas. Esto es especialmente válido para una industria como la vínica, la cual está sujeta a múltiples influencias que abarcan aspectos relacionados a factores económicos, comerciales, climatológicos, tecnológicos y científicos. Sin embargo, son estos últimos los que con certeza más influirán en el desarrollo de largo plazo de esta industria, ya que ellos permiten generar una marca de diferenciación relevante para un mejor posicionamiento del vino chileno en los mercados internacionales.
Para quienes gustan de seguir el ejemplo de países más desarrollados, sólo basta que revisen el aumento exponencial de investigaciones relacionadas con enología en USA, Australia y Europa, así como el impacto de ellos en el mercado global.
De un tiempo hasta ahora, las políticas gubernamentales han estimulado a la industria local a volcar su mirada hacia los centros de investigación existentes en universidades, en busca de soluciones y mejoras para sus procesos productivos. Por su parte, la industria lentamente ha caminado en dicha dirección y ha formado asociaciones estratégicas con algunas universidades para un eventual mejor aprovechamiento de los siempre escasos recursos disponibles. Hoy, a dos años del inicio de dichas asociaciones, la industria y el Estado, a través de sus múltiples iniciativas de financiamiento, debieran analizar su desarrollo y extraer las primeras enseñanzas a partir de los resultados objetivos obtenidos.
Por una parte, la necesidad de abrir las industrias enológicas nacionales a todas aquellas disciplinas e instituciones que puedan aportar, para lograr los objetivos de innovación necesarios; la cual difícilmente podría hacerse a partir de un reducido número de experiencias y, por otra, apostar decididamente a la formación de recurso humano de alto nivel para fortalecer universidades e industrias y así permitir enfrentar los desafíos que ésta y futuras vendimias nos presentan.
Dr. Claudio Martínez
Director de Investigación
Departamento de Ciencia y Tecnología de Alimentos
Universidad de Santiago de Chile
Director de Comunicaciones
Sociedad de Genética de Chile
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